Cómo embalar un cuadro para enviarlo

Cómo embalar un cuadro para envío, paso a paso: proteger la superficie, cantoneras, la caja adecuada, mudanza y almacenaje, errores comunes y preguntas.

Aurecort

11/5/20269 min read

Un cuadro rara vez se desgasta en la pared. Se desgasta por el camino. Una obra que ha estado colgada años sin problemas puede perder una esquina, romper su cristal o quedar con una marca permanente en la superficie en un solo envío. Esta guía explica cómo embalar un cuadro para enviarlo, de principio a fin: qué puede tocar la superficie, cómo proteger las esquinas, de qué tamaño debe ser la caja y cómo tratar un cuadro en una mudanza o en un almacén. La decisión parece pequeña, pero marca el resultado: ¿puede embalar la obra usted mismo, o su superficie y su tamaño piden un especialista?

Cómo embalar un cuadro: empezar por la superficie

Los materiales se eligen según la superficie. La misma caja y la misma espuma no sirven para todas las obras; primero tenga claro qué no debe tocar la suya.

Lienzo

El lienzo es sensible a la presión. Si se apoya peso sobre él o una esquina dura lo presiona, la tela puede quedar hundida. El plástico de burbujas nunca debe tocar el lienzo directamente: en una furgoneta caliente o un almacén al sol, el dibujo de las burbujas puede marcarse en la superficie. La primera capa es una hoja intermedia que no se adhiere (papel de seda sin ácido o papel siliconado) y después una espuma suave.

Metacrilato

El metacrilato se raya con facilidad; incluso un papel puede dejar huella si atrapa una mota de polvo y roza. Si conserva el film protector de fábrica, embálelo con el film puesto. Si no, coloque sobre la cara una lámina de espuma de polietileno suave y sin pelusa, y asegúrese de que no se deslice dentro del paquete. Sobre las diferencias de cuidado entre ambas superficies, vea nuestro artículo cuadro de metacrilato o lienzo.

Marco con cristal

Con cristal el riesgo es doble: el cristal puede romperse, y el cristal roto corta la obra y el paspartú. Por eso, en las obras con cristal, el objetivo no es tanto evitar la rotura como que el cristal se quede en su sitio si se rompe. Sobre el cristal se aplica un film protector que no deje residuos o una cuadrícula de cinta de carrocero de baja adherencia, y después una plancha rígida. Si la obra lleva cristal con protección UV y paspartú sin ácido, nuestro artículo sobre enmarcado de calidad de archivo explica por qué importan esas capas; el embalaje es el último paso para proteger esa inversión.

Lo que necesita

Un buen embalaje no pide materiales caros, sino los materiales adecuados en el orden adecuado. Para la mayoría de las obras basta con:

Papel de seda sin ácido o papel siliconado: la primera capa en contacto con la superficie. Cantoneras: piezas de cartón o espuma que cubren las cuatro esquinas del marco. Espuma de polietileno o plástico de burbujas: la capa que amortigua los golpes, sobre la hoja intermedia y nunca sobre la superficie. Dos planchas rígidas: cartón ondulado o cartón pluma del tamaño de la cara y del dorso. Una caja de cartón de doble canal: las de canal simple ceden con facilidad a partir de 50 × 70 cm. Relleno y cinta de embalar ancha.

La caja debe ser unos 5–8 cm mayor que la obra envuelta por cada lado, y ese espacio se rellena. Una caja justa transmite cada golpe al marco; una mucho mayor deja que la obra se mueva dentro.

Paso a paso

El orden siguiente sirve para la mayoría de lienzos, metacrilatos y obras enmarcadas; las diferencias según la superficie están arriba.

1. Medir y fotografiar. Antes de embalar, fotografíe la cara, el dorso, las esquinas y la firma o la etiqueta. Si hay un daño, estas fotos muestran si ocurrió en el transporte.

2. Sujetar el alambre y los herrajes. El alambre, los ganchos o los colgadores del dorso pueden moverse durante el viaje y presionar la superficie o el fondo. Tense el alambre y fíjelo con cinta; los herrajes desmontables van en un sobre aparte.

3. Colocar la hoja intermedia. Cubra la cara con papel sin ácido o siliconado. No pegue el papel a la superficie: dóblelo hacia atrás y fíjelo en el borde del dorso.

4. Proteger las esquinas. Ponga una cantonera en cada una de las cuatro esquinas. Las esquinas son lo que más sufre en un envío, porque un paquete que cae suele hacerlo sobre una esquina.

5. Envolver la capa amortiguadora. Envuelva la obra al menos dos veces en espuma o plástico de burbujas, con las burbujas hacia fuera.

6. Añadir las planchas rígidas. Ponga una plancha delante y otra detrás y fíjelas por los bordes. Así, lo que presione la caja carga sobre la plancha y no sobre la superficie.

7. Meter en la caja y rellenar. Centre la obra en la caja y rellene los 5–8 cm de cada lado. Agite la caja suavemente antes de cerrarla: si oye movimiento, falta relleno.

8. Cerrar y marcar. Precinte todas las uniones. Escriba «frágil», «transportar en vertical» y cuál es la cara. No todos los transportistas leen estas indicaciones, pero quien las lee trata mejor el paquete.

Qué cambia con el tamaño

Un cuadro de 50 × 70 cm viaja bien en una caja de doble canal embalado de este modo. Al aumentar el tamaño cambian dos cosas: el peso y la flexión. A partir de unos 100 cm, las paredes de la caja pueden ceder, y cuanto mayor es el cristal, mayor es el riesgo de rotura. En estos tamaños suele ser mejor una caja con esquinas reforzadas con madera o una caja ligera de madera. En obras grandes con cristal, sustituir el cristal por metacrilato también puede valorarse para el viaje; la decisión depende de dónde se colgará la obra.

Mudanzas con cuadros

En una mudanza de casa u oficina, los cuadros viajan en el mismo camión que los muebles, y es ahí donde más se dañan.

Transporte los cuadros de pie, sobre el canto, no tumbados. Sobre un cuadro tumbado se apoyan cosas; sobre uno de pie, no. Si los apoya unos contra otros, póngalos cara con cara y dorso con dorso, con un cartón entre ellos, para que los herrajes de un marco nunca toquen la superficie de otro. Apóyelos contra un lateral donde puedan sujetarse con correas, no junto a cajas de libros o muebles pesados.

El calor y la humedad también forman parte del viaje. Una obra que pasa horas en un vehículo cerrado en verano puede alcanzar temperaturas dañinas para adhesivos, films y lienzo. En invierno, un paquete que pasa de un camión frío a una casa caldeada puede condensar humedad; déjelo cerrado unas horas, mejor un día, a temperatura ambiente. Cómo reaccionan los cuadros a la humedad y al sol se explica en nuestro artículo cómo limpiar y cuidar un cuadro.

Almacenar cuadros

Si un cuadro no se va a colgar durante un tiempo, guárdelo en su embalaje o en uno similar.

Guarde las obras de pie y al menos a 10 cm del suelo; el agua o la humedad del suelo llegan primero a las de abajo. Evite paredes exteriores, radiadores, sótanos y desvanes, donde la temperatura y la humedad cambian mucho de un día a otro. Si coloca varias obras en fila, ponga las grandes detrás y las pequeñas delante, con una plancha rígida entre cada una. Escriba el contenido y la fecha en el embalaje: meses después sabrá qué hay dentro sin abrirlo.

Envío y entrega

Al enviar, declare correctamente el contenido y el valor. Muchos transportistas tienen normas propias para obras de arte y cristal, y algunos excluyen de su cobertura los marcos con cristal; compruébelo antes de enviar. Pida al destinatario que abra y revise el paquete delante del repartidor, porque una reclamación por daños a menudo solo puede hacerse en ese momento.

Si el cuadro es un regalo, piense en quien lo va a desembalar: mantenga lejos de la superficie lo que haya que cortar e indique la cara. Para el tamaño, el tema y la entrega al elegirlo, vea nuestra guía regalar un cuadro.

Errores frecuentes

Envolver directamente el lienzo o el metacrilato con plástico de burbujas: puede dejar marcas de burbujas y roces.

Pegar papel o cinta a la superficie: al quitarla puede arrancar materia o levantar el film del metacrilato.

Dejar las esquinas sin protección: la mayoría de los daños de transporte se producen en las esquinas.

Usar una caja justa: sin espacio para el relleno, cada golpe llega al marco.

Transportar el cuadro tumbado y poner peso encima.

Abrir enseguida un paquete tras un viaje en frío: la condensación puede marcar el interior del cristal y la superficie.

No fotografiar antes de embalar: si hay un daño, no tiene pruebas.

El embalaje en Aurecort

Las obras de Aurecort se preparan una a una en el taller de Kadıköy, y la medida estándar de lienzos, metacrilatos y cuadros enmarcados es 50 × 70 cm; puede ver la serie en la página Serie Cuadros. El método de embalaje y las condiciones de entrega se concretan en la fase de presupuesto, según la superficie, la medida y el destino. Para rótulos y trabajos de impresión fuera del tenis, visite Aurecort Reklam. Lo último de las pistas está en nuestros artículos tenis hoy.

Preguntas frecuentes

¿Se puede enviar un cuadro con seguridad por mensajería?

Un cuadro bien embalado puede enviarse con seguridad. La hoja intermedia, las cantoneras, las planchas rígidas y una caja de doble canal bien rellena eliminan la mayor parte del riesgo. En obras con cristal y de gran tamaño, consulte antes las normas del transportista para cristal y obras de arte.

¿Se puede poner plástico de burbujas directamente sobre un cuadro?

No sobre lienzo ni metacrilato: primero va papel sin ácido o siliconado. El plástico de burbujas se usa encima de esa capa, con las burbujas hacia fuera.

¿Cómo se embala un marco con cristal?

Se aplica sobre el cristal un film sin residuos o una cuadrícula de cinta de baja adherencia, y después cantoneras, espuma y dos planchas rígidas. El objetivo es que, si el cristal se rompe, los trozos se queden en su sitio y no dañen la obra.

¿Cómo se almacenan los cuadros?

De pie, elevados del suelo, lejos de paredes exteriores y fuentes de calor. Entre las obras se pone una plancha rígida y en cada embalaje se anota el contenido. Se evitan sótanos y desvanes, donde la temperatura y la humedad cambian mucho.

Aurecort